Con solo una carrera restante, los atletas ya hacen cuentas para saber qué posición necesitan alcanzar y qué resultados deben esperar de sus rivales para lograr el mejor resultado posible.
En estos Panamericanos de Surf Guatemala 2025, el nuevo formato de competencia (que promedia los resultados de tres carreras) ha añadido un componente estratégico y emocionante. No solo se definirán las medallas, sino que también estarán en juego valiosos puntos para las delegaciones nacionales.
Lo más interesante de esta última carrera es que los resultados están completamente entrelazados: los atletas no solo dependen de su propio rendimiento, sino también del de sus contrincantes directos. Por ejemplo, en la categoría femenina, aunque la puertorriqueña Mariecarmen Rivera ha ganado las dos primeras carreras, la argentina Juliette Duhaime aún tiene posibilidades de llevarse el oro si logra el primer lugar y Rivera termina en la cuarta posición.
Una situación similar se vive en la categoría masculina. Ricardo Ávila, también de Puerto Rico, lidera con dos victorias, pero el brasileño David Leão podría arrebatarle el título si gana la última carrera y Ávila queda cuarto.
Existe incluso la posibilidad de un empate en la suma de las tres carreras, lo que obligaría a una cuarta carrera de desempate, reservada exclusivamente para los atletas involucrados en dicha igualdad.
Ahora, cada competidor y su equipo están haciendo cálculos precisos: qué necesitan ellos, y qué deben esperar de sus oponentes para alcanzar la mejor posición final.
Sin duda, el director de carrera Américo Pinheiro y la organización han dado en el clavo con este nuevo formato. No solo permite a los atletas corregir errores a lo largo del evento, sino que también mantiene la emoción al máximo, ofreciendo al público una competencia vibrante y estratégica hasta el último momento.

